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Sensores de fuerza en sistemas de pesaje

Introducción

Los sensores de fuerza son dispositivos que se utilizan para medir la fuerza aplicada en una variedad de aplicaciones, incluyendo la medición del peso en sistemas de pesaje. Estos sensores son extremadamente útiles en una amplia gama de aplicaciones industriales y están siendo cada vez más utilizados en aplicaciones domésticas, especialmente en dispositivos médicos y equipos deportivos. En este artículo, exploraremos el funcionamiento de los sensores de fuerza y su aplicación en sistemas de pesaje.

Sensores de fuerza

Los sensores de fuerza se clasifican en dos categorías principales: piezoeléctricos y de resistencia extensométrica. Los sensores piezoeléctricos generan una señal eléctrica cuando se aplica una fuerza mecánica, mientras que los sensores de resistencia extensométrica miden los cambios en la resistencia eléctrica del material cuando se somete a una fuerza mecánica. Un sensor de fuerza típico consta de un elemento de detección (piezoeléctrico o extensométrico), un acondicionador de señal y un instrumento de visualización o registro. Las señales eléctricas generadas por los sensores de fuerza se acondicionan mediante circuitos electrónicos para producir una salida utilizable, que se puede mostrar en un medidor digital o registrador de datos.

Sensores piezoeléctricos

Los sensores piezoeléctricos se utilizan ampliamente en aplicaciones industriales y de laboratorio para medir fuerzas de compresión y tensión. Estos sensores utilizan cristales piezoeléctricos para producir una señal eléctrica cuando se aplica una fuerza mecánica. Los cristales piezoeléctricos son materiales que producen una carga eléctrica cuando se someten a una tensión mecánica y que cambian de forma cuando se aplican cargas eléctricas. Cuando se somete a una fuerza mecánica, se genera una señal eléctrica proporcional a la magnitud de la fuerza aplicada. Los sensores piezoeléctricos tienen una alta sensibilidad y pueden detectar una amplia gama de fuerzas, desde micro newtons hasta meganewtons. Además, son resistentes al impacto y a las vibraciones y pueden operar en una amplia gama de temperaturas.

Sensores de resistencia extensométrica

Los sensores de resistencia extensométrica miden los cambios en la resistencia eléctrica de un material cuando se somete a una fuerza mecánica. Estos sensores utilizan una red de resistencias eléctricas (llamada galga extensométrica) que se adhieren a la superficie del material que se somete a la fuerza. Cuando se somete a una fuerza mecánica, la galga extensométrica se estira o se comprime, lo que causa un cambio en la resistencia eléctrica. La magnitud del cambio en la resistencia es proporcional a la magnitud de la fuerza aplicada. Los sensores de resistencia extensométrica tienen una alta precisión y una buena linealidad. Además, son más económicos que los sensores piezoeléctricos y se pueden fabricar en tamaños y formas personalizados para adaptarse a una variedad de aplicaciones.

Aplicaciones de los sensores de fuerza en sistemas de pesaje

Los sensores de fuerza se utilizan ampliamente en sistemas de pesaje, desde balanzas de cocina hasta básculas industriales. Estos sensores miden la fuerza generada por el objeto que se está pesando y la convierten en una señal eléctrica que puede ser procesada por un circuito electrónico. En una báscula de plataforma industrial, por ejemplo, los sensores de fuerza se colocan debajo de la superficie de la plataforma y miden la fuerza ejercida por el objeto colocado encima de la plataforma. La señal eléctrica generada por los sensores se acondiciona mediante un circuito electrónico y se muestra en un medidor digital o se envía a un sistema de control de procesos para su registro y análisis. Los sensores de fuerza también se utilizan en aplicaciones médicas, como en la fabricación de camas de hospital. En este caso, se utilizan sensores de fuerza para medir la presión ejercida por el paciente sobre la cama. Esta información se utiliza para ajustar la posición de la cama y reducir la presión en las áreas donde hay una mayor presión, lo que ayuda a prevenir las úlceras por presión.

Conclusión

Los sensores de fuerza son dispositivos extremadamente versátiles que se utilizan en una amplia gama de aplicaciones, incluyendo la medición de peso en sistemas de pesaje. Los sensores piezoeléctricos y de resistencia extensométrica son los tipos de sensores de fuerza más comunes, y cada uno tiene sus propias ventajas y desventajas. En una variedad de aplicaciones, desde dispositivos médicos hasta equipos deportivos, los sensores de fuerza juegan un papel importante en la medición y control de las fuerzas. En el futuro, se espera que los sensores de fuerza sigan desempeñando un papel cada vez más importante en una amplia gama de aplicaciones industriales y médicas.